Ahora, ya puestos,
cierro silencios
en un quejido,
porque te has ido.
Mi memoria quebrada
ha recorrido
ese abismo
de nada.
Me he perdido.
Ahora soy otra.
Debo buscarme.
Huidiza.
Cuando me alcance,
otro cambio habrá
en mi carne.
Fácil decirlo.
Vive en presente.
Así no ha sido.
Me he perdido
Volveré siempre.
Hasta que mis pies pequeños
pisen la calle
en que abracé sueños.
Infancia que
me envía esos mensajes,
anuncia senectud que
se aproxima.
Me mece en su remanso.
Sin esos miedos
que bajo luna
atravesaron este alma
quejosa
de haber venido
para marchar
sin remedio.
Vengo a mi rastro,
desandando pasos.
Hubo mis dramas.
De ellos ningún vestigio.
Es esa niña la que reclama.
A ella vuelvo sin equipajes.
Sin lastres.
Me está esperando.
Estoy tardando.
Ya no quiero luchar
por nada, ni nadie.
Me he confesado.
Sin apreciarlo.
Sin darme cuenta.
He liberado la carga que retomaré mañana.
Así, tempo a tempo hasta mi omega desierto.
dissabte, 10 de desembre del 2011
dimarts, 6 de desembre del 2011
Hoy
Aquí me tienes.
Una Constitución para un pueblo que padece de la cara dura de quienes dicen ser sus representantes.
La primera en la frente.
Desahucios, cuando hay un texto escrito en ella que da derecho a estar bajo techo.
Tú regresaste a vuestro pueblo y te instalaste en la casa de la familia de Jacinta, fuera de lujos y artilugios.
Querías seguir tumbada sobre el suelo, como acostumbrabas cuando ibas con tu tienda de campaña por esos mundos.
¿Dónde estarías ahora?
Acampada siempre lo estuviste.
¿Cómo afrontarías las contradicciones que tanto me inquietan?
Estar en medio de las ruinas de lo que debería ser un estado de bienestar y seguir, es algo que me cuesta asumir.
He perdido las ganas en muchos aspectos de mi ser.
Hago frente como puedo.
El día que deposité mi voto en la urna, sentí que dejaba de tener sentido lo que hacía y que empezaba el declive. Casi me abstuve. No lo hice porque no tenía una alternativa mejor, pero sentí tristeza.
Cada día, cuando tengo que levantarme para ir al trabajo pienso que estoy más que desmotivada.
Remonto, e incluso me animo con lo que me compete.
También lo hago porque no tengo nada mejor que ofrecerme.
Subsistir, cuando otros pierden su opción, es lo menos.
Escribir era mi tabla de salvación. Ahora ni eso.
Pierdo mucho tiempo en nada.
Ayer apunté que desperté en fase beta, quería decir omega, pero eso es demasiado, y la confusión pospuso mi sensación de vacío y desánimo.
Sobreviviré. Algo así dice un tema que ahora mismo voy a ver si encuentro y me lo pongo para que me levante de este plano de desidia.
He dado con el tema, de inmediato.
Una Constitución para un pueblo que padece de la cara dura de quienes dicen ser sus representantes.
La primera en la frente.
Desahucios, cuando hay un texto escrito en ella que da derecho a estar bajo techo.
Tú regresaste a vuestro pueblo y te instalaste en la casa de la familia de Jacinta, fuera de lujos y artilugios.
Querías seguir tumbada sobre el suelo, como acostumbrabas cuando ibas con tu tienda de campaña por esos mundos.
¿Dónde estarías ahora?
Acampada siempre lo estuviste.
¿Cómo afrontarías las contradicciones que tanto me inquietan?
Estar en medio de las ruinas de lo que debería ser un estado de bienestar y seguir, es algo que me cuesta asumir.
He perdido las ganas en muchos aspectos de mi ser.
Hago frente como puedo.
El día que deposité mi voto en la urna, sentí que dejaba de tener sentido lo que hacía y que empezaba el declive. Casi me abstuve. No lo hice porque no tenía una alternativa mejor, pero sentí tristeza.
Cada día, cuando tengo que levantarme para ir al trabajo pienso que estoy más que desmotivada.
Remonto, e incluso me animo con lo que me compete.
También lo hago porque no tengo nada mejor que ofrecerme.
Subsistir, cuando otros pierden su opción, es lo menos.
Escribir era mi tabla de salvación. Ahora ni eso.
Pierdo mucho tiempo en nada.
Ayer apunté que desperté en fase beta, quería decir omega, pero eso es demasiado, y la confusión pospuso mi sensación de vacío y desánimo.
Sobreviviré. Algo así dice un tema que ahora mismo voy a ver si encuentro y me lo pongo para que me levante de este plano de desidia.
He dado con el tema, de inmediato.
TRABAJO - SALUD - VIVIENDA - EDUCACIÓN
Pilares que sostienen el bienestar y que deberán ser prioritarios para quien tiene el reto de liderar política y económicamente una sociedad del presente.
No hay color, hay obligación.
Si no hay recursos suficientes, empezad por redistribuir dejando de mermar las arcas del estado.
Escándalos económicos y de malversación de fondos que hacen más cruda esta realidad.
Esta fiesta es una burla a quienes estamos sometidos a su albedrío.
Artículo 35
El trabajo, derecho y deber
Artículo 41
Seguridad Social
Artículo 47
Derecho a la vivienda.
Artículo 27
Libertad de enseñanza
dilluns, 5 de desembre del 2011
La muerte
Sabrás que la muerte asistió a mi infancia, dejándome sin madre.
Desde que tengo uso de razón sé de ella.
Tú también.
A ti te precede la de la madre de tu padre, que nunca pudiste llamar abuela. La de los dos hermanos primeros que hubieran hecho de ti la cuarta, y no la segunda, como así has creído en un estar impreciso.
¡Una madre!
Tú sí sabes lo que es. Yo la que tomó ese papel, al casarse con mi padre, no puedo decir que lo fuera, porque la amé con la carne y con la piel; aunque ella nunca ofreciera otros besos y abrazos que los propios de su ser.
Desde que tengo uso de razón sé de ella.
Tú también.
A ti te precede la de la madre de tu padre, que nunca pudiste llamar abuela. La de los dos hermanos primeros que hubieran hecho de ti la cuarta, y no la segunda, como así has creído en un estar impreciso.
¡Una madre!
Tú sí sabes lo que es. Yo la que tomó ese papel, al casarse con mi padre, no puedo decir que lo fuera, porque la amé con la carne y con la piel; aunque ella nunca ofreciera otros besos y abrazos que los propios de su ser.
A los que quedamos
Quedamos desasistidos.
Se van.
Nos dejan solos en nuestra quimera y soledad.
Los muertos no lloran.
No pierden ni ganan.
Han cerrado un ciclo que en nosotros está por cerrar.
Cuando lo hacen tras una vida larga y de resistencia a lo cotidiano, nos dejan huérfanos.
No fueron figuras en un tablero del mundo, lo fueron y son en quienes tuvimos contacto con ellos.
Hoy me ha llamado mi hermano para que supiera que el trance de Bernardo ha terminado.
Ayer me dijo que lo habían sedado. Que tardó en dormir. Con morfina.
Temí unos días largos para quienes le aman.
Es triste ese adiós, pero más verlo cruzado en una cama sin esperanzas.
Una hemorragia cerebral le paró los pies.
No se supo si cayó por ella o si la caída fue la causa.
Querida Susi, tus muertos y los míos se siguen los pasos.
A mí se me van descontando en cuentas sueltas de un collar que nunca sabré cuantas tuvo.
Unos vienen y otros se van.
Estaba en fase beta, cuando he despertado de un sueño extraño en que mi tía Damiana era pequeña como una muñeca.
Había llegado a ella pasando por terrenos abruptos.
Al despertar, mi primer pensamiento se ha percatado de las necesidades económicas de una anciana viuda que tras la muerte del esposo no sé lo que recibirá. A mi tía le quedo suficiente para que le atiendan en la residencia en la que está.
Nuestros ancianos tienen sus necesidades y la bolsa que han guardado con gran sacrificio a penas les sostiene.
Estamos un una horrible crisis. Ayer recortaron pensiones en Italia.
Medicinas de alto coste que si han de pagar no podrán paliar sus muchas goteras.
Sus descendientes responderemos en lo que se pueda.
Si no se puede, será crujir de dientes.
Se van.
Nos dejan solos en nuestra quimera y soledad.
Los muertos no lloran.
No pierden ni ganan.
Han cerrado un ciclo que en nosotros está por cerrar.
Cuando lo hacen tras una vida larga y de resistencia a lo cotidiano, nos dejan huérfanos.
No fueron figuras en un tablero del mundo, lo fueron y son en quienes tuvimos contacto con ellos.
Hoy me ha llamado mi hermano para que supiera que el trance de Bernardo ha terminado.
Ayer me dijo que lo habían sedado. Que tardó en dormir. Con morfina.
Temí unos días largos para quienes le aman.
Es triste ese adiós, pero más verlo cruzado en una cama sin esperanzas.
Una hemorragia cerebral le paró los pies.
No se supo si cayó por ella o si la caída fue la causa.
Querida Susi, tus muertos y los míos se siguen los pasos.
A mí se me van descontando en cuentas sueltas de un collar que nunca sabré cuantas tuvo.
Unos vienen y otros se van.
Estaba en fase beta, cuando he despertado de un sueño extraño en que mi tía Damiana era pequeña como una muñeca.
Había llegado a ella pasando por terrenos abruptos.
Al despertar, mi primer pensamiento se ha percatado de las necesidades económicas de una anciana viuda que tras la muerte del esposo no sé lo que recibirá. A mi tía le quedo suficiente para que le atiendan en la residencia en la que está.
Nuestros ancianos tienen sus necesidades y la bolsa que han guardado con gran sacrificio a penas les sostiene.
Estamos un una horrible crisis. Ayer recortaron pensiones en Italia.
Medicinas de alto coste que si han de pagar no podrán paliar sus muchas goteras.
Sus descendientes responderemos en lo que se pueda.
Si no se puede, será crujir de dientes.
dissabte, 3 de desembre del 2011
CABE ESPERAR
CABE ESPERAR es el título de la novela que ha dado paso a esta comunicación entre nosotras.
Querida Susi, tú misma formulaste estas palabras pensando en el reencuentro con los que marchaban.
Te ibas quedando sola, y sin embargo en ningún momento te quejaste de esa soledad, sólo planteaste la espera que te quedaba. Por cierto, parece que muy larga.
Te situaste en un futuro inmediato que día a día se dibuja ante mí.
Es posible que ese sea el sortilegio que nos mantiene unidas.
Tú eres testigo de acontecimientos que convulsan el mundo.
Querida Susi, tú misma formulaste estas palabras pensando en el reencuentro con los que marchaban.
Te ibas quedando sola, y sin embargo en ningún momento te quejaste de esa soledad, sólo planteaste la espera que te quedaba. Por cierto, parece que muy larga.
Te situaste en un futuro inmediato que día a día se dibuja ante mí.
Es posible que ese sea el sortilegio que nos mantiene unidas.
Tú eres testigo de acontecimientos que convulsan el mundo.
dimecres, 12 d’octubre del 2011
Un personaje no tiene voluntad propia
Un personaje no tiene voluntad propia.
Has dejado pasar demasiado tiempo.
Mi papel en la novela se ha entelado.
Has dejado pasar demasiado tiempo.
Mi papel en la novela se ha entelado.
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